Sunday, June 23, 2019

Los Picapiedra

Pensando en los Simpson, recordé que están basados, al menos inicialmente en Los Picapiedra.
Nunca fuí fanático de la serie, sus conflictos maritales no llamaban mi atención y claramente sentía que las historias y los dibujos pertenecían a otra época que no era la mía.

Sin embargo, la idea de Los Picapiedra sí que me lleva a otro punto de reflexion: los personajes principales de la serie se llaman Pedro y Pablo, exactamente de la misma forma que un tío hermano de mi abuela y su gran amigo.

Ambos tenían un estudio fotográfico cerca de Tepito al que invariablemente yo acudía cada ocasión en que necesitaba fotografías para algún trámite o documento. Llegar al lugar no era difícil para mi, que desde los 10 años tenía plena conciencia y entendimiento sobre cómo moverme por la ciudad en metro, así que cada que lo necesitaba tomaba el metro en dirección a la estación Morelos y de ahí un corto trayecto me llevaba al estudio fotográfico de Pedro y Pablo. Curiosamente tenían una litografía con los personajes de la serie dentro del estudio para que la gente entendiera la referencia, si no la habían notado desde el nombre.

Este recuerdo me lleva a pensar en mi tío Pablo y su hermano Lalo, hermanos de mi abuela, de hecho, los dos únicos varones en una familia de 11 hermanos.

No tengo mucha información respecto de sus vidas, salvo lo que llegué a escuchar por boca de mi familia, o por mis propias conclusiones basadas en mi propia experiencia.
Sé que la pasión de Pablo era el baile, lo sé porque fuí testigo en numerosas ocasiones de ver cómo le encantaba bailar, cómo poseía un ritmo y una gracia muy especial para el baile y cómo en sus buenas épocas podía bailar por horas. De hecho, sé que el baile es lo que hizo que conociera a su esposa y después de un embarazo no planeado terminara casándose con mi tía Lucila.

No sé que tanto le gustaría la fotografía, pero recuerdo también reuniones familiares donde él era el fotógrafo oficial y creo recordar que parecía disfrutarlo.

De mi tío Lalo sé aún menos, ya que a pesar de ser un poco más joven que Pablo, su temperamento era mucho menos social y abierto, así que conversaciones con el se limitaban a cortos diálogos con respuestas también cortas. De Lalo sé que su pasión era el fútbol, no sé qué tan bueno era pero sí estoy seguro que le apasionaba, sin embargo, esa pasión terminó siendo una afición desmedida por el fútbol en la televisión y nada más.

Recuerdo que mi tío Lalo tenía un pequeño taller en su casa donde hacía zapatos, oficio que ambos aprendieron de su padre, aunque creo estar seguro que al ambos ser obligados a aprender el oficio sin posibilidad de escoger algo diferente, ambos crearon una resistencia a ello.

Cuando pienso en ambos y en la vida que ambos construyeron para bien o para mal, me da por pensar si fueron directamente víctimas de su tiempo y de la situación que les tocó vivir o si pudieron haber hecho mucho más con sus vidas y simplemente decidieron tomar el camino fácil, que no necesariamente se convierte en el camino mas transitable o mas interesante a lo largo de los años.

Creo que lo mismo podría decir de casi todas las demás hermanas de mi abuela y de mi abuela también, aunque pro ejemplo, tengo ciertos recuerdos presentes de épocas en que mi abuela o alguna de sus hermanas de verdad estaban viviendo una vida intensa y congruente con sus deseos, quizá la duración no fué enorme pero al menos tuvieron esos momentos que guardar en su vida. Con Pablo y Lalo me cuesta trabajo pensar que de verdad hayan tenido muchos momentos de esos, y eso me da tristeza y una sensación de que hay vidas que simplemente pasan por el mundo sin verdaderamente experimentar o hacer algo que se sienta profundo o que les de un cierto sentido a la experiencia de vivir.


No comments:

Post a Comment